Si venís de conectar WhatsApp por otro camino, esto es lo primero que cambia — y es de WhatsApp, no nuestro.
La regla, en una frase: podés contestar libremente, pero no podés empezar libremente.
Cuando un cliente te escribe, se abre una ventana de 24 horas. Adentro de esa ventana le respondés lo que quieras, con el texto que quieras, las veces que quieras. Cada mensaje nuevo del cliente la reinicia. Es la parte fácil y funciona como esperás.
Cuando la ventana se cierra —o cuando querés escribir vos primero, a alguien que nunca te escribió— WhatsApp no te deja mandar texto libre. Sólo te deja mandar una plantilla.
Una plantilla es un mensaje escrito de antemano y aprobado por Meta. Lo escribís una vez ("Hola {{1}}, tu pedido {{2}} ya está listo para retirar"), Meta lo revisa, y una vez aprobado lo podés mandar todas las veces que quieras cambiando sólo las partes variables. Lo que Meta revisa es el texto fijo, no cada envío.
Por qué existe. Es la forma que encontró WhatsApp de que no se pueda usar para spam: si cualquiera pudiera escribirle a cualquiera con cualquier texto, la plataforma se llenaría de mensajes no pedidos y la gente dejaría de abrirla. La aprobación es el peaje. No es un capricho de Meta y no hay forma de saltearlo — ningún proveedor puede, tenga el precio que tenga.
Cuánto tarda. Casi siempre minutos; a veces horas. Y una plantilla rechazada no se pierde: la corregís y la volvés a mandar.
Cuándo NO hace falta ninguna plantilla. Si tu caso es el cliente escribe primero y vos respondés —soporte, consultas, ventas por WhatsApp— vivís siempre dentro de la ventana y podés no usar una plantilla nunca.
🔴 Esto es el fallo número uno de nuestro padrón. Un cliente juntó 68 rechazos intentando escribir fuera de la ventana sin una sola plantilla cargada. No le fallaba la integración: le faltaba este concepto.
Y acá es donde Connect te ahorra la parte fea, que es lo que justifica el precio: un catálogo por rubro con plantillas ya redactadas que pasan la aprobación (para el que no sabe qué escribir, que es casi todo el mundo la primera vez); un pre-chequeo que corrige la plantilla mientras la escribís y te dice qué va a rechazar Meta antes de mandársela —una plantilla rechazada son días de espera—; y un enlace para que tu propio cliente final proponga la que necesita, que vos corregís antes de que salga.
⚠ Las plantillas cuestan. No te las cobramos nosotros: se las pagás a Meta, con tu tarjeta y a su precio, como cualquier mensaje. Nuestro plan no tiene tope de mensajes; lo de Meta es aparte (paso ⑥).
La categoría define el precio. Marketing es la más cara, utilidad y autenticación son más baratas, y Meta rechaza una plantilla de marketing disfrazada de utilidad. El pre-chequeo te avisa cuando eso va a pasar.